MOJITOS Y PIRATAS DEL CARIBE

AUTOR: Lali Vila
PUBLICADO EN LA REVISTA SABOR Nº 318

De la mano de intrépidos marineros y piratas, así es como nacieron los primeros mojitos, que más tarde se empezaron a realizar con ron auténtico, el envejecido.

“Año del Señor 1586. Veintinueve de abril. Zarpamos del Puerto de La Habana, rumbo 25° Norte y 80° Oeste, velocidad de 9 nudos, cielo despejado, viento favorable. 

Sir Richard Drake ha ordenado a la tripulación tomar un brebaje que se prepara en varias zonas de la isla. Contiene aguardiente mezclado con agua, azúcar, jugo de lima y unas hojas de menta. […]”

Aunque este texto parece sacado del guión de una película de piratas, la verdad es que las primeras versiones del mojito bien podrían haberse bebido en una situación parecida a la descrita en el relato anterior. Según los historiadores, Sir Richard Drake, subordinado del Capitán Sir Francis Drake, corsario de la corona inglesa, preparaba a su tripulación una bebida muy similar al mojito e, incluso, el propio capitán Francis Drake lo tomaba después de sus batallas.

El precursor del mojito, llamado Draque, Drak o Drac, contenía aguardiente de caña de azúcar sin refinar que hacía entrar a los marineros en calor, agua para diluir el alcohol, jugo de lima para combatir el escorbuto (deficiencia de vitamina C), unas hojas de menta para refrescar y azúcar para que aquel brebaje se pudiera beber. 

En la década de 1860, la producción de ron ya era mucho más refinada y se añejaba, lo que daba un ron de mejor calidad. Fue en ese momento cuando se sustituyó el rudo aguardiente por el ron envejecido y el tosco Draque se rebautizó con el nombre de Mojito. Se había creado uno de los cócteles más conocidos del planeta, una delicia para todos aquellos que lo prueban.