TOTO RESTAURANTE & WINE BAR

AUTOR: Texto Rosa Mestres / Fotografia ©NouPhoto
PUBLICADO EN LA REVISTA SABOR Nº 322

Con una interesante carta de inspiración italiana, Toto Restaurante & Wine Bar apuesta por los productos de mercado.

Nada más entrar en Toto Restaurante & Wine Bar, una agradable sensación de placidez envuelve al comensal. Sus paredes y techos, cubiertos de espejos antiguos, sus detalles con piezas vintage, sus lámparas de cristal o su pavimento de mosaico en blanco y negro, bien combinados por el reconocido interiorista Lázaro Rosa-Violán, crean una atmósfera, única, que invita a las largas sobremesas.

Su vistosa barra, en la que, además de comer los platos de la carta, se pueden degustar más de doscientas referencias de vinos, algunos a copas, y cócteles de todo tipo, conduce hasta la zona del comedor. Allí, el restaurante se abre y se muestra con toda su plenitud. Bajo un arco metálico con iluminación teatral se vislumbra su cocina totalmente abierta. En primer plano, las bandejas con verduras y frutas de temporada, los panes recién horneados, las sartenes de estaño... y, en el fondo, los cocineros en acción. Trabajando en los fogones, en el horno de leña, en la parrilla... 

 

La carta, corta pero interesante, varía según la estación. Pensada por sus propietarios Ronit Stern y Rafael Campos, conocidos en Barcelona por la panadería Crustó, está inspirada en la cocina mediterránea-italiana y apuesta por los productos de proximidad o km0, en parte ecológicos, y de alta calidad.

La sugerencia del chef